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¿Qué es un lector de tarjetas EMV?
Desarrollo de EMV
EMV®, desarrollado y gestionado por American Express, Discover, JCB, Mastercard, UnionPay y Visa, es un estándar global para tarjetas de crédito que utilizan chips informáticos para autenticar (y proteger) las transacciones con tarjeta chip.1 Los chips EMV cifran la información bancaria, lo que los hace mucho más seguros que las antiguas tarjetas de banda magnética. Esto es de vital importancia dado el creciente volumen de fraude con tarjetas de crédito. A partir de octubre de 2015, si un cliente utiliza una tarjeta chip fraudulenta y el comerciante no dispone de un lector de tarjetas EMV, dicho comerciante podría será responsable del fraude. Esto se conoce como "cambio de responsabilidad" (liability shift). El impacto de esta responsabilidad sobre los comerciantes ha impulsado un crecimiento sostenido de las transacciones con tarjeta chip. En el caso de los negocios que utilizan Square Stand y Reader, en marzo de 2015 las transacciones con tarjeta chip representaban únicamente el 17% del total. Y eso fue siete meses antes de que entrara en vigor el cambio en la posible responsabilidad. En apenas cinco meses, esa cifra había ascendido al 36%. En julio de 2016, el 71% de todas las transacciones con tarjeta se realizaban con tarjetas chip. La transición a los lectores de tarjetas EMV se produjo con rapidez y, hoy en día, pasar la tarjeta por la banda magnética es más inusual que insertar el chip.
Los lectores de tarjetas EMV en el mundo
¿Es EMV una tecnología nueva? Sí y no. Quienes viven o viajan por Europa saben que EMV lleva más de una década en uso (de hecho, se originó en Francia en 1992). Sin embargo, en Estados Unidos no ha estado tan extendida durante tanto tiempo. El país está adoptando las tarjetas chip con el objetivo de reducir el fraude con tarjetas de crédito. Aunque Estados Unidos concentra una cuarta parte de las transacciones con tarjeta de crédito del mundo, casi la mitad del fraude mundial con tarjetas de crédito se produce allí. Esto se debe a que las tarjetas de banda magnética utilizan una tecnología obsoleta y fácil de falsificar. Desde la implantación de la tecnología EMV, el fraude con tarjetas de crédito en el Reino Unido ha disminuido un 70%.
Estados Unidos está empezando a apreciar los beneficios de la tecnología EMV. La principal resistencia por parte de los comerciantes es el coste. Se estima que la actualización de cajeros automáticos, terminales de punto de venta, máquinas expendedoras, quioscos de autoservicio y terminales de venta de entradas tendrá un coste de entre 8.000 y 12.000 millones de dólares. Es una cifra muy elevada, pero ya en 2013 las pérdidas por fraude con tarjetas ascendían a 5.300 millones de dólares, lo que supuso un incremento del 12,5% respecto al año anterior.
Más recientemente (en marzo de 2018), Visa informó de que el fraude con tarjetas de crédito falsificadas había caído un 75% desde septiembre de 2015.5 Y en el periodo comprendido entre abril de 2015 y abril de 2016, Mastercard registró una reducción del 54% en el fraude con tarjetas de crédito falsificadas.
Tecnología de chip EMV
La tecnología de chip supone una evolución en el sistema de pagos financieros que contribuye a incrementar la seguridad, reduce el fraude en transacciones con tarjeta presente y permite el uso futuro de aplicaciones de valor añadido. Las tarjetas con chip son tarjetas bancarias estándar que incorporan un microchip integrado. Algunas de estas tarjetas pueden requerir un PIN en lugar de una firma para completar el proceso de la transacción.
La tecnología EMV se creó principalmente para prevenir el fraude con tarjetas de crédito. Las tarjetas EMV son tarjetas inteligentes (también denominadas tarjetas con chip o tarjetas CI) porque almacenan sus datos en circuitos integrados. Además, mantienen la conocida tecnología de banda magnética (MagStripe) para garantizar la compatibilidad con sistemas anteriores.
Existen algunas variaciones del estándar EMV. Por ejemplo, Visa y Mastercard han desarrollado también estándares para el uso de tarjetas EMV que admiten transacciones sin presencia de tarjeta (o CNP, por sus siglas en inglés), que pueden realizarse por teléfono e internet. Mastercard cuenta con el Programa de Autenticación de Chip (CAP) para el comercio electrónico seguro, que admite varios modos de funcionamiento. Visa dispone de la función de Autenticación Dinámica de Código de Acceso (DPA), que es su implementación del CAP con valores predeterminados diferentes.
Las tarjetas con chip EMV también pueden ser compatibles con la comunicación de campo cercano o NFC. Esta transacción se completa acercando la tarjeta al lector o tocándolo sin necesidad de introducirla. Esto se denomina transacción sin contacto, en contraposición a la transacción con contacto, en la que se introduce la tarjeta con chip en la ranura de un lector de tarjetas EMV. Si bien la mayor parte del mundo avanza hacia la doble funcionalidad (contacto y sin contacto), en EE. UU. la mayoría de las entidades financieras solo emiten tarjetas de contacto. Una de las razones es que tanto las tarjetas de doble funcionalidad como los lectores necesarios tienen un coste elevado.
Los datos financieros están más protegidos en una tarjeta con chip porque esta opera mediante autenticación dinámica, es decir, los datos cambian constantemente. Esto dificulta enormemente su aislamiento y, aunque alguien con intención de cometer fraude pudiera acceder a ellos, estarían cifrados. A diferencia de las tarjetas con banda magnética, cada vez que se utiliza una tarjeta EMV para realizar un pago, el chip genera un código de transacción único que no puede volver a emplearse. Las tarjetas de banda magnética solo contienen datos estáticos que pueden copiarse con un dispositivo lector de tarjetas de bajo coste para crear tarjetas fraudulentas.
Proceso del lector de tarjetas EMV
Hablemos con más detalle sobre el lector de tarjetas EMV y el proceso de uso. Con las tarjetas de banda magnética más antiguas, bastaba con deslizar la tarjeta por una ranura. Y en ocasiones, si el deslizamiento no se realizaba correctamente, el lector no aceptaba la transacción. Con la tarjeta de chip EMV, se introduce el extremo de la tarjeta donde se encuentra el chip en el lector de tarjetas EMV, generalmente con el chip hacia arriba.
Cuando se introduce una tarjeta EMV en la ranura del lector, se produce un intercambio de datos entre el chip de la tarjeta y la entidad financiera emisora para verificar la legitimidad de la tarjeta y generar los datos únicos de la transacción. No obstante, este proceso no es tan rápido como el deslizamiento de una tarjeta de banda magnética. Retirar la tarjeta antes de que el sistema lo indique puede dar lugar a que la transacción sea rechazada.
El sistema le solicitará que introduzca datos (como un PIN) y, a continuación, el lector le indicará que retire la tarjeta. Una vez retirada, es posible que deba firmar un recibo. Cabe señalar que las tarjetas con chip EMV seguirán incorporando la banda magnética por si el comercio no ha actualizado su lector a uno compatible con EMV. Y en ocasiones, el comercio dispone de el lector, pero no ha actualizado a EMV por distintos motivos, como durante una temporada navideña u otro período de máxima actividad. ¡Un comerciante que visité tenía la ranura tapada con cinta adhesiva y las palabras "No chip, no salsa"! Pero dado el volumen de fraude con tarjetas falsificadas en EE. UU., los comerciantes acabarán siguiendo el ejemplo de otros países.
Las cifras así lo confirman:
- 855 millones: Número estimado de tarjetas con chip emitidas a consumidores estadounidenses hasta la fecha, según estimaciones del U.S. Payments Forum
- 85%: Porcentaje estimado de todas las tarjetas de crédito estadounidenses emitidas con chip a finales de julio de 2017, según CPI Card Group
- 60%: Porcentaje de tarjetas de débito estadounidenses emitidas con chip a finales de julio de 2017, según CPI Card Group
- $2-$4: Coste aproximado de emisión de una nueva tarjeta EMV, según First Data
- 15 millones: Número total estimado de terminales de punto de venta que deben actualizarse para aceptar tarjetas con chip, según Javelin Research & Strategy
- 6.750 millones de dólares: Coste estimado de la sustitución de los 15 millones de terminales POS por dispositivos compatibles con tarjetas con chip, según Javelin Research & Strategy
- 50-52%: Porcentaje estimado de establecimientos comerciales actualmente preparados para procesar pagos con tarjeta con chip, según estimaciones de Visa, U.S. Payments Forum y Strawhecker Group
- 1,81-2,3 millones: Número estimado de terminales de punto de venta en EE. UU. habilitados para aceptar pagos con tarjeta de chip, según las estimaciones de Mastercard y Visa
Fuente: creditcards.com
Estados Unidos está recuperando terreno respecto al resto del mundo, pero avanza rápidamente en la implantación de la tecnología EMV. Las ventajas de hacerlo son más que evidentes.
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