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12 formas de proteger tu información de pago

Cuando vas de compras, lo último que quieres es que alguien robe tu información de pago. Tanto si estás comprando ropa, zapatos u ordenadores portátiles para la vuelta al cole en otoño, como si te enfrentas a las aglomeraciones del centro comercial en Navidad o haces compras online durante el Black Friday, es fundamental aplicar algunas normas de sentido común.

A continuación encontrarás doce formas de proteger tu información de pago!

Cómo proteger tu información de pago en una tienda

A pesar del auge de las compras online, los entornos de venta al por menor siguen siendo parte de la vida cotidiana y, por ello, debes proteger tu información de pago en todo momento. Los pagos móviles, los cajeros automáticos y los pagos desatendidos conllevan riesgos si no se adoptan las contramedidas necesarias .

1. No uses cajeros automáticos sin marca en centros comerciales.

Decides tomar un café con leche a precio desorbitado en la cafetería y te diriges al cajero automático público del centro comercial para tener algo de efectivo tras tu compra. ¡Pero no uses ese cajero público! Introducir el número PIN en un lugar público facilita que los delincuentes puedan identificarlo y luego intentar robarte el bolso o la cartera. Tiene mucho más sentido retirar el efectivo que necesitas en el cajero de tu banco habitual, sin que posibles ladrones estén mirando por encima de tu hombro.

2. Mantente alerta ante cualquier actividad sospechosa.

Denuncia cualquier comportamiento sospechoso de inmediato. Si ves a otros compradores actuando de forma sospechosa, contacta enseguida con el gerente o con algún empleado de la tienda. Estoy seguro de que cualquier gerente agradecerá que intentes proteger tanto sus intereses como los tuyos.

3. Controla el rastro en papel.

Sí, hemos evolucionado bastante desde aquellas viejas y voluminosas "máquinas" manuales de tarjeta de crédito, en las que el empleado introducía tu tarjeta, la cubría con un recibo y varias hojas de papel carbón para hacer copias y luego deslizaba la palanca sobre la tarjeta, imprimiendo mágicamente toda la información importante en múltiples ejemplares. ¡De ahí surgió el término "pasar" la tarjeta! Y a veces esas copias acababan en la basura, listas para que algún ladrón avispado o un empleado deshonesto se las llevara.

Pero hoy en día, IGUALMENTE debes controlar adónde van tus recibos. Además de tu copia, el ejemplar que acabas de firmar debe guardarse bajo llave de forma segura. Asegúrate de que así sea antes de irte, para que el recibo y cualquier número que pueda figurar en él no caigan en manos de otra persona.

4. Ten cuidado con cómo llevas tus tarjetas Y tu efectivo.

El siguiente consejo me parece de lo más lógico. Lleva tus tarjetas de débito en una cartera o bolso. No dejes la cartera o el bolso sobre el mostrador de la caja, ya que facilitarías que un ladrón se lo lleve. Si guardas las tarjetas en un bolso, elige uno con una correa lo suficientemente larga para pasarla por encima de la cabeza. Los ladrones suelen buscar bolsos con correa en el mismo lado del cuerpo, ya que es más fácil arrancarlo del hombro. Si llevas cartera, ponla en un bolsillo distinto al del lado izquierdo del pantalón vaquero, que es donde se suele llevar habitualmente.

Si haces compras en zonas de mucho tránsito como un centro comercial, lleva un bolso más pequeño, ya que es más difícil de robar o de acceder a él disimuladamente. Lleva solo la una o dos tarjetas de crédito y débito que creas que vas a necesitar ese día y deja las demás en casa.

5. Protege el número de tu tarjeta.

Recuerda que los ladrones pueden fotografiar tu tarjeta de crédito con un teléfono móvil, así que mantén los números de la tarjeta tapados en la medida de lo posible. Guarda la tarjeta en cuanto hayas terminado de usarla.

6. Compra una destructora de documentos.

Mientras estés en el centro comercial, aprovecha para comprar una pequeña destructora de documentos para el hogar. Utilízala para destruir CUALQUIER extracto bancario o factura de tarjeta de crédito que contenga tu número de cuenta y que no vayas a conservar. Hoy en día, esto evitará que personas malintencionadas que hurgan en la basura puedan acceder a tu información financiera. No estaría de más repartir los trozos triturados en diferentes bolsas de basura para hacer prácticamente imposible su delito. Si no eres de los que usan destructoras, compra unas cajas económicas en cualquier tienda de bricolaje y guarda allí tus documentos financieros. Algunos ayuntamientos ponen destructoras a disposición del público en los centros de reciclaje locales. Además, algunos bancos y cooperativas de crédito organizan periódicamente «Jornadas de Destrucción de Documentos» para ayudarte a ordenar y deshacerte de lo que no necesitas.

7. Ten cuidado con las llamadas que supuestamente provienen de un banco o de una entidad emisora de tarjetas.

Cuando estés en casa, facilita información de tu tarjeta de crédito u otros datos personales únicamente en llamadas que hayas realizado tú mismo. Utiliza el número de atención al cliente que aparece en el reverso de tu tarjeta de crédito. Esto es especialmente importante si recibes una llamada que se desvía al buzón de voz, o si has recibido un correo electrónico o un mensaje de texto. De nuevo, asegúrate de que el número al que llamas es un número de confianza que figura en tu tarjeta o en tu extracto.

Cómo proteger tu información de pago en una gasolinera o en un cajero automático

8. Mantente alerta en el surtidor de gasolina.

De camino a casa desde el centro comercial, si paras a repostar, ten presente lo siguiente:

Los delincuentes pueden instalar dispositivos conocidos como skimmers o lectores de tarjetas fraudulentos en el surtidor, en la ranura donde introduces tu tarjeta (esto también aplica a los cajeros automáticos bancarios). Más tarde regresan para recuperar el dispositivo junto con los datos de tu tarjeta. Una forma de comprobarlo es tirar con fuerza del lector de tarjetas. Los skimmers falsos simplemente se deslizan sobre el lector, y un buen tirón bastará para confirmar que no hay ninguno. En ocasiones, los ladrones colocan pequeñas cámaras sobre el lector de tarjetas. Por ello, cubre tu información en la medida de lo posible al introducir y retirar la tarjeta.

Cómo proteger tu información de pago en línea

9. Desconfía de los correos electrónicos sospechosos.

Proteger tu información de pago en línea es fundamental. Los delincuentes son muy hábiles a la hora de hacer que un correo electrónico falso parezca idéntico al que podrías recibir de tu entidad emisora de tarjetas o de tu banco. No hagas clic en ningún enlace que aparezca en el correo, ya que pueden redirigirte a sitios de phishing que, aunque aparentan ser legítimos, están diseñados para robar tu información personal. En caso de duda, contacta directamente con la entidad financiera o la empresa. Asegúrate también de notificarles cualquier correo sospechoso para que puedan alertar a otros consumidores sobre las nuevas tendencias en actividad fraudulenta. Si contactas con una empresa a través de su sitio web, comprueba que la dirección comience por «https:» para confirmar que es segura.

10. Proteja sus contraseñas y cámbielas periódicamente.

Al navegar por internet, cambie sus contraseñas en línea con frecuencia y no utilice la misma contraseña en diferentes sitios web. Si un sitio web se ve comprometido, podría desencadenar un efecto en cadena si esa misma contraseña se usa en varios lugares.

11. Instale software antivirus y antimalware en su ordenador.

Instalar software antivirus y antimalware es de sentido común. Algunos programas son gratuitos, pero adquirirlos es una garantía frente al robo o la vulneración de su información personal. También debe asegurarse de tener instalado un cortafuegos para protegerse de los ciberdelincuentes que intenten acceder a su ordenador. Los routers y módems cuentan con contraseñas de administrador genéricas y conocidas, por lo que lo primero que debe hacer es cambiar dicha contraseña de administrador.

12. Conozca sus derechos en materia de fraude con tarjetas.

Si su tarjeta de crédito o débito ha sido comprometida, notifíquelo a su banco o entidad financiera DE INMEDIATO.

En términos generales, su responsabilidad en caso de fraude con tarjeta de crédito está limitada a 50 $; no obstante, la mayoría de los emisores ofrecen protección antifraude con responsabilidad cero. Además, mientras la entidad emisora investiga el incidente, usted no es responsable de los cargos, aunque deberá abonar su factura en los plazos establecidos.

En el caso de una tarjeta de débito, dispone de dos días desde que detecta la actividad fraudulenta para notificarlo a su banco y limitar su responsabilidad a 50 $. Si espera más tiempo, su responsabilidad podría ascender hasta 500 $; y si supera los 60 días, podría ser ilimitada. Los bancos emisores de tarjetas de débito generalmente le hacen esperar a que concluya la investigación antes de reintegrar el importe en disputa a su cuenta. Por ello, el uso de una tarjeta de crédito tiene sus claras ventajas.

Conclusión

Las tarjetas de débito y crédito han llegado para quedarse, por lo que debe adoptar una actitud proactiva para prevenir el fraude. Revise sus extractos cada mes en busca de cargos no autorizados y notifique al emisor cualquier actividad sospechosa en su cuenta.